viernes, 6 de enero de 2012

Marieu

Marieu ahora que el tiempo representa para nosotros una espina latente espero que sepas reconciliar tus sueños con los míos......que de una vez por todas salgas de aquella cárcel inaudita que significa tu vida.
Huye Marieu... los lobos eternos aún no encuentran tu rastro.
Ve más allá del ocaso mismo... más allá incluso de donde nacen las estrellas mortuorias del amanecer...
Deja una estela de luz para seguirte, sigiloso, sin prisa y sin pausa... enamorado.





Luis Arturo

jueves, 23 de diciembre de 2010

¡¡Feliz Navidad para todos!!

Hace unos meses me reencontré, a través del Facebook, con una querida amiga, Julia, y hace unos dias, a través de este medio, me preguntó ¿aún te gustan los christmas de Ferrándiz?. No voy a negar que tal pregunta me sorprendió, y, no no por la pregunta de si mis gustos habian cambiado o no, sino por el hecho de que tras haber transcurrido tanto tiempo sin haber estado en contacto, aún recordara esa predilección mia.

Contesté a su pregunta, con un afirmativo: Si, me gustan. E incluso creo que, aparte de que en la actualidad se ha perdido la costumbre de enviar tarjetas navideñas de felicitación via postal (christmas), la muerte de este dibujante, maestro de la ternura y la sencillez, también provocó cierto desaliento en el momento de intercambiar dichos mensajes.

Tras ello, Julia, me brindó una emotiva sorpresa a través de un video. No puedo negar que mientras lo visionaba sentí una profunda nostalgia. La nostalgia de mi niñez: de abrir un sobre y encontrarme con un christmas de Ferrándiz. Nostalgia de las tarjetas de mi Primera Comunión donde aparecian dibujos de él.

Por eso me permito haceros extensivo este video a modo de felicitación navideña, junto con otro que más tarde encontré "investigando en Youtube", confiando que os provoque una sonrisa llena de ternura y paz.



Mis queridos amigos y amigas, ante todo perdón por este tiempo sin aparecer por estos lares.
Muchas cosas han pasado desde mi última entrada, cosas buenas y otras no tan buenas, pero ya estoy aquí para dar la vara de nuevo.
Hoy por ser el primer día y vistas en las fechas que estamos, voy a ser benevolente, no sea que Papá Noel no se acuerde de mí. Pero después temblarán los pilares de la tierra, pues vengo de un crítico que espanta.
hahahaha.
Os deseo una feliz Navidad con amor, salud y bla bla bla.
Recomendaciones sensatas:
No comer damasiado, que después nos arrepentiremos.
No beber mucho que después decimos tonterías
No gastéis en demasía que Enero es muy largo.
Recomendaciones reales:
Comer lo que os de la gana
Beber y hacer el tonto lo que queráis
gastar lo que os salga de las narices, que enero no ha llegado aún.
Y repetir la frase" que me quiten lo bailao"
FELIZ NAVIDAD

sábado, 4 de diciembre de 2010

¡¡Nos tienen hartos hasta los "corvejones"!!

El tener un trabajo de varias formas privilegiado, tanto económicamente como de poder ante los otros ciudadanos no les da derecho a hacer con ello lo que les pase por las narices. En ello me estoy refiriendo en concreto a los controladores aéreos de los aeropuertos españoles.


Ya a mediados de verano nos tuvieron con el corazón en vilo al iniciar una huelga. Cientos de vuelos fueron anulados en su dia y otros corrian el peligro de padecerlo. Finalmente se llegó a un conseso con el Gobierno y se reanudaron las negociaciones para que siguieran manteniendo una serie de privilegios, y mejoras económicas que a otros trabajadores se nos estaban negando. Ahora dicen que el motivo de este acto es que en la norma que dictó el Gobierno ayer, les obliga a acreditar el motivo de cualquier incumplimento de asistencia al trabajo. Ajá!! o sea se niegan a llevar a cabo lo que el resto de trabajadores nos vemos obligados a hacer.


Pero ahora esos "señoritos", se decataron por una huelga encubierta, pero "salvaje". A las 17 horas de ayer el 90% abandonaron sus puestos de trabajo, acogiéndose a la baja laboral por sentirse agobiados. ¿Agobiados?, pues ya me dirán entonces qué adjetivo debemos otorgar a cómo se sienten las más de 300.000 personas que están pendientes de  acceder al vuelo que tenian programado. ¡¡Que casualidad sentir tal agobio justo el dia que se inciaba un largo puente de 5 dias festivos!!


El Gobierno, que se ha reunido de forma urgente, acaba de dictar el Estado de Alarma y a partir de ahí, militarizar el servicio ¿se atrevarán los controladores ahora bajo régimen militar a seguir con su actitud egoista?

Aparte del "secuestro" de miles de personas en los aeropuertos, ésta salvajada afectará gravemente a la mayor fuente de ingresos de España: el turismo. Y en estos momentos en que nuestra economia está bajo mínimos y casi llamando a las puertas de un rescate por parte de la Unión Europea, solo nos faltaba esto!!


No, no subiremos hacia los cielos...sino que caeremos en un abismo.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Falsos solidarios

Harta me tiene esos pseudo-intelectualoides que se dedican "teóricamente" a apoyar causas humanitarias. Me molesta que siempre estén ante el objetivo de la cámara fotográfica, o en primera linea de cualquier manifestación ciudadana.

Me fastidia su afán de autopropaganda gratuita a través de estas  causas. Si, ya sea que siempre se ha dicho que para que un problema medio oculto tenga mayor trascendencia, a veces es necesario que un persona conocida de la cara por ello. Pero una cosa es dar la cara de forma seria y contudente, jugándoselo el todo por el todo, y el otra cosa es hacerlo "por que está de moda".

En España hay cierto grupo de "amiguetes" que se reparten esta tarea. Y lo peor es su autocomplacencia.
Llámense Javier Bardem, Willie Toledo, Javier Cámara, Mala, etc etc

Jolin que afán de notoriedad!!

domingo, 28 de noviembre de 2010

¿QUÉ FUÉ?

Desde jovencita, me ha atraído lo sobrenatural, a pesar de ser una persona tremendamente miedosa. Los seres humanos somos a menudo contradictorios.

Una tarde, estaba intentando localizar en mi ordenador un reportaje que había emitido recientemente una cadena de televisión, acerca de fenómenos paranormales ocurridos presuntamente en un emblemático cementerio de Barcelona.

Tenía mucho interés en poder visionarlo al completo. Escribí los datos pertinentes en Google, de paso se me ocurrió que no estaba de más recavar información extra con algún video de las opciones que aparecían en ese momento ante mis ojos.

Presa de la emoción , y en el mismo instante de "clicar", la pantalla quedó negra de un fogonazo y asi se mantuvo durante unos segundos, muerta.

Se me heló la sangre, ese corto espacio de tiempo fué suficiente para comprender que no debía continuar.

¿Un aviso?, quizás.
Déjalo ahí, no desean publicidad.

Casualidad o no, en ese lugar reposan familiares y amigos, gente muy importante en mi vida.

Disculpad mi torpeza.

viernes, 19 de noviembre de 2010

La muerte de los parias

Nadie puede predecir las tragedias naturales, pero uno puede vivir en un rascacielos de Japón y sólo sufrir un rasguño. O puede vivir en cualquier rincón de Haití y morir como otros miles. La diferencia no está en la naturaleza, sino en la oscura naturaleza del dinero y del poder, que divide el mundo entre aquellos que tienen una vida y aquellos que luchan por tener un simulacro. Unos viven, otros sobreviven, y si siempre ha sido así, desde que el ser humano se arrastra por este sufrido planeta, ello es especialmente clamoroso desde que la ciencia y la tecnología intentaron hacer posible el sueño de Miguel Ángel. Ese hombre arrogante que acercaba su dedo a Dios, y culminaba, con su osadía, la maravilla de la Capilla Sixtina, era un hombre que se civilizaba y en el proceso individual civilizaba el entorno. Siglos después de esos sueños, ya sabemos que no nos hemos acercado a Dios, sino más bien a nuestros delirios de grandeza, y lo hemos hecho con la misma torpeza con que iniciamos nuestros pasos en la Tierra. Estamos en el siglo XXI, gozamos de un gran desarrollo tecnológico, nos hemos rodeado de comodidades, hemos avanzado en la lucha contra las enfermedades, pero no hemos avanzado en el dominio de nuestras miserias. Si en pleno siglo XXI existen países como Haití, abandonados a su suerte, con millones de personas que no importan a nadie, que viven y mueren miserablemente, si ello pasa, no es porque el mundo es complicado, que lo es, sino porque es bien simple nuestra indiferencia, nuestra prepotencia y nuestra ambición. No nos importa nada.


Es cierto que podemos conmocionarnos con las imágenes del telediario y que muchos países (los democráticos, porque los tiránicos no llegan ni a eso) movilizan recursos. Durante unos días, Haití existirá en la retina del mundo. Pero pasará el tiempo, las noticias serán menos noticiables, Haití habrá dejado de ser un punto de interés y nos olvidaremos de que tenemos, abandonadas en una isla destruida, a millones de personas. Al fin y al cabo, ¿por qué habríamos de modificar nuestra indiferencia, si siempre la hemos cultivado con afán? Por supuesto, ello no vale para todos, y ahí están gentes comprometidas como Médicos sin Fronteras u organizaciones religiosas o voluntarios de diversa índole, que intentan llevar un poco de calma a los rincones del infierno. Pero no hablo de solidaridad, sino de compromiso colectivo, estructural. Si el mundo rico y poderoso quisiera, Haití daría la vuelta a su desgracia. Como tantos otros países. Tenemos la capacidad económica y tecnológica. ¿Por qué no lo hacemos? Porque la muerte paria, la muerte de los que no tienen nada, no nos interesa. No hemos avanzado para conseguir la justicia universal. Hemos avanzado para garantizar que el bienestar de unos no lo ponga en peligro la miseria de muchos. Y sobre esa miseria se sustenta.

Editorial de un periódico local