jueves, 2 de diciembre de 2010

Falsos solidarios

Harta me tiene esos pseudo-intelectualoides que se dedican "teóricamente" a apoyar causas humanitarias. Me molesta que siempre estén ante el objetivo de la cámara fotográfica, o en primera linea de cualquier manifestación ciudadana.

Me fastidia su afán de autopropaganda gratuita a través de estas  causas. Si, ya sea que siempre se ha dicho que para que un problema medio oculto tenga mayor trascendencia, a veces es necesario que un persona conocida de la cara por ello. Pero una cosa es dar la cara de forma seria y contudente, jugándoselo el todo por el todo, y el otra cosa es hacerlo "por que está de moda".

En España hay cierto grupo de "amiguetes" que se reparten esta tarea. Y lo peor es su autocomplacencia.
Llámense Javier Bardem, Willie Toledo, Javier Cámara, Mala, etc etc

Jolin que afán de notoriedad!!

domingo, 28 de noviembre de 2010

¿QUÉ FUÉ?

Desde jovencita, me ha atraído lo sobrenatural, a pesar de ser una persona tremendamente miedosa. Los seres humanos somos a menudo contradictorios.

Una tarde, estaba intentando localizar en mi ordenador un reportaje que había emitido recientemente una cadena de televisión, acerca de fenómenos paranormales ocurridos presuntamente en un emblemático cementerio de Barcelona.

Tenía mucho interés en poder visionarlo al completo. Escribí los datos pertinentes en Google, de paso se me ocurrió que no estaba de más recavar información extra con algún video de las opciones que aparecían en ese momento ante mis ojos.

Presa de la emoción , y en el mismo instante de "clicar", la pantalla quedó negra de un fogonazo y asi se mantuvo durante unos segundos, muerta.

Se me heló la sangre, ese corto espacio de tiempo fué suficiente para comprender que no debía continuar.

¿Un aviso?, quizás.
Déjalo ahí, no desean publicidad.

Casualidad o no, en ese lugar reposan familiares y amigos, gente muy importante en mi vida.

Disculpad mi torpeza.

viernes, 19 de noviembre de 2010

La muerte de los parias

Nadie puede predecir las tragedias naturales, pero uno puede vivir en un rascacielos de Japón y sólo sufrir un rasguño. O puede vivir en cualquier rincón de Haití y morir como otros miles. La diferencia no está en la naturaleza, sino en la oscura naturaleza del dinero y del poder, que divide el mundo entre aquellos que tienen una vida y aquellos que luchan por tener un simulacro. Unos viven, otros sobreviven, y si siempre ha sido así, desde que el ser humano se arrastra por este sufrido planeta, ello es especialmente clamoroso desde que la ciencia y la tecnología intentaron hacer posible el sueño de Miguel Ángel. Ese hombre arrogante que acercaba su dedo a Dios, y culminaba, con su osadía, la maravilla de la Capilla Sixtina, era un hombre que se civilizaba y en el proceso individual civilizaba el entorno. Siglos después de esos sueños, ya sabemos que no nos hemos acercado a Dios, sino más bien a nuestros delirios de grandeza, y lo hemos hecho con la misma torpeza con que iniciamos nuestros pasos en la Tierra. Estamos en el siglo XXI, gozamos de un gran desarrollo tecnológico, nos hemos rodeado de comodidades, hemos avanzado en la lucha contra las enfermedades, pero no hemos avanzado en el dominio de nuestras miserias. Si en pleno siglo XXI existen países como Haití, abandonados a su suerte, con millones de personas que no importan a nadie, que viven y mueren miserablemente, si ello pasa, no es porque el mundo es complicado, que lo es, sino porque es bien simple nuestra indiferencia, nuestra prepotencia y nuestra ambición. No nos importa nada.


Es cierto que podemos conmocionarnos con las imágenes del telediario y que muchos países (los democráticos, porque los tiránicos no llegan ni a eso) movilizan recursos. Durante unos días, Haití existirá en la retina del mundo. Pero pasará el tiempo, las noticias serán menos noticiables, Haití habrá dejado de ser un punto de interés y nos olvidaremos de que tenemos, abandonadas en una isla destruida, a millones de personas. Al fin y al cabo, ¿por qué habríamos de modificar nuestra indiferencia, si siempre la hemos cultivado con afán? Por supuesto, ello no vale para todos, y ahí están gentes comprometidas como Médicos sin Fronteras u organizaciones religiosas o voluntarios de diversa índole, que intentan llevar un poco de calma a los rincones del infierno. Pero no hablo de solidaridad, sino de compromiso colectivo, estructural. Si el mundo rico y poderoso quisiera, Haití daría la vuelta a su desgracia. Como tantos otros países. Tenemos la capacidad económica y tecnológica. ¿Por qué no lo hacemos? Porque la muerte paria, la muerte de los que no tienen nada, no nos interesa. No hemos avanzado para conseguir la justicia universal. Hemos avanzado para garantizar que el bienestar de unos no lo ponga en peligro la miseria de muchos. Y sobre esa miseria se sustenta.

Editorial de un periódico local

viernes, 12 de noviembre de 2010

28 de noviembre...

¡¡Qué rápidos transcurren los días!! y ante ello no hay propósitos que valgan. Te dices a tí misma: de hoy no pasa que escriba algo en el blog, pero....


Ayer se dió el disparo de salida a la precampaña electoral de las elecciones a celebrar el próximo 28 de noviembre para elegir los candidatos a formar parte del nuevo Parlamento catalán y por tanto, al nuevo gobierno.


Los llamados a votar, o sea, el pueblo catalán está algo desalentado. Por un lado tenemos a 3 partidos que formaron parte de los integrantes del hasta ahora gobierno. Y si ya es difícil que un solo partido lleve a cabo eficazmente esta tarea, no digamos si son 3 los que han de ponerse de acuerdo. Lo que uno aprovaba, el otro no y el otro optaba por el camino del medio o sea, a cruzarse de brazos y dejar que los otros dos se las tuvieran entre ellos.


A los partidos catalanistas de centro y de izquierda que predominaban en los anteriores comicios, ahora les hemos de sumar los de la derecha-españolista y aquellos más radicales que nos aseguran que con ellos llegará la plena independencia para Catalunya. O sea que las posiciones se hacen cada vez más enfrentadas. Por no hablar de aquellos ¿partidos? que promulgan la xenofóbia, amparándose en un catalanismo mal entendido.


Me consta que el resultado de estas elecciones será decisivo. O bien nos doblegamos por completo a los intereses españoles, arriesgando en ello algo que ya está severamente amenazado como es nuestra razón de ser como catalanes: nuestra identidad, nuestra cultura, nuestra lengua. O damos un paso adelante en su defensa, aunque con ello nos tengamos que enfrentar a nuevos golpes bajos por parte de aquella España que no entiende o que no quiere entender la realidad catalana.

martes, 26 de octubre de 2010

Lindo y querido

"Desayunar chilaquiles rojos. O verdes, con pollo y un huevo frito encima. Recorrer un Zócalo invadido de libros y lectores. Encontrarme con amigos viejos y buenos, siempre cercanos, a despecho del Atlántico. Pasear por Coyoacán, por San Ángel, aunque el atasco dure más que el paseo. Comer jalapeños hasta enchilarme y dejar de sentir la punta de la nariz. Trasnochar y tequilear en Garibaldi, cantando a José Alfredo con un mariachi y, por la mañana, viajar a Michoacán, para rendirme a la deslubramente belleza de Morelia.

Todo esto he hecho en la semana que llevo en México. Ser tan feliz como siempre y, además, intentar comprender. Lo primero implica que esta tierra hermosísima, intensa y acogedora, no es el infierno dantesco, incondicional, que abre los telenotícias. Y sin embargo, la violencia que no veo, existe, arrasa, amenaza a un país que no se merece lo que le está pasando.

Hillary Clinton ha lanzado un mensaje apocalíptico, comparando la situación con los peores tiempos de Colombia, pero no le ha contado al mundo que los narcos mexicanos se abastecen en las más de 6.000 armerias que su Gobierno consiente al borde de los puestos fronterizos, por los que, a su vez, pasa la droga que consumen los norteamericanos.

Calderón ha declarado una guerra que se ha cobrado ya más de 20.000 muertos pero, a pesar de esta monstruosa cifra, parece que tampoco afecta a todos los carteles por igual. El de Sinaloa pierde de vez en cuando traficantes de poca monta. Los peces gordos del cartel de Tamaulipas han ido cayendo, a cambio, uno tras otro, sin que nadie acierte a explicarse esta curiosa asimetria. En cualquier caso, gane quien gane, esta guerra la perderan los mexicanos. Evitarlo sería tan fácil como legalizar el consumo. La peor violencia, la amenaza más oscura, es que ningún lider político se atreve a proponerlo siquiera."

Artículo de Almudena Grandes, publicado el 25 de octubre de 2010

domingo, 17 de octubre de 2010

Fuera de la mina...

Con un poco de retraso, sirva este escrito para mostrar mi alegría por los 33 mineros rescatados de las profundidades terrenales, pero ahora tras el mediático show organizado durante esta maniobra, medio mundo se anda preguntando ¿deberán ser rescatados de esos que pretenden llevarlos de acá para allá como monstruos de feria?

A mí el presidente chileno me dio un poquito de repelús. Bien estaba que estuviera cercano a la mina para darles la bienvenida, pero ¿tenía que estar allí en medio cual maestro de ceremonias de un circo? ¡¡qué manera de chupar cámara!!

Y también hay que reprochar la impunidad con que actuaban los medios de comunicación. Si, perfecto que todos viéramos como la cápsula iba subiendo y con ella, la salvación de un minero, pero se tenía que enfocar con detalle el momento de abrazar al ser querido que le estaba aguardando? Era un momento íntimo, personal, no un reality show de esos, pues ni ellos ni sus familias quisieron participar en él. Para ganar audiencia no todo vale. Pero por suerte de nosotros dependía ver o no ver esa escena, o sea apartar los ojos del tv en señal de respeto.

Sirvan también estas líneas para homenajear a otros tantos mineros así como a trabajadores de otras profesiones tan duras, peligrosas y mal remuneradas. Solo nos acordamos de ellos cuando sucede una catástrofe, y, a veces ni eso, todo depende del número de personas implicadas en ella. Siendo que realmente es tan valiosa la vida de un solo minero, en este caso, como la de 33.

Y esto me recuerda el día en que el informador de tráfico de la tv local dijo más o menos: hoy ha sido un fin de semana perfecto, no ha habido la usual cantidad de muertos, solo uno. Y yo en aquel momento no pude dejar de pensar ¿y de eso nos hemos de congratular? Pobrecito al que le haya tocado esta suerte y a sus familiares y amigos.

Así las cosas, cuando al día siguiente fui a trabajar, me encontré en uno de los pasillos de la oficina a una compañera con los ojos llenos de lágrimas. ¿Qué te ha pasado? Me acaban de llamar por teléfono para decirme que mi mejor amiga murió ayer en un accidente de tráfico.

martes, 12 de octubre de 2010

La gata parda

Aquella mañana de abril, L.A. creyó que un rayo lo había partido en dos, sintió sobremanera cómo su absoluta anatomía se derrumbaba bifurcada...

Andrés le diría meses después: Jódete L.A. eres un poeta maricón, a las mujeres les gustan los hombres rudos no los poetas maricones como tú, déjate de cojudeces y cógete una hembra!

L.A. demoró años en comprender todo el contexto de aquella truculenta frase...

La manera en la que Andrés actuaba y sus dotes de embaucador empedernido...

Algunos girasoles bordeaban la rivera y Alessandra por esos días cortaba margaritas mientras el jilguero de pecho amarillo apretaba en su pico la lombriz del día

Un viento suave acariciaba la yerba ... y los gallinazos se caían en embestidas sobre los polluelos.

A lo lejos... tras las montañas, el sol nacía en su irrefrenable tarea.

Una gata parda preñada anunciaba con su dolor la llegada de nueva vida, y el agua del río reventaba allá abajo en blancura de espuma..

L.A. sospechaba que las tardes extintas de aquellos meses serían las más hermosas de toda su inútil existencia.

Alessandra vestida de blanco y su cabello rizado caía por sus hombros, miraba la naturaleza con ojos tiernos y su pestañear era romanticismo puro.

L.A. la miró cantar y sus labios dibujaban la sonrisa del amor... el deseo incomprensible de la adolescencia.

Iba descalza... y sus pies blancos parecían hacerla flotar sobre el camote y las flores de guanabana.

Una salamandra se detuvo sobre una roca gris, en el cielo unos loros reventaban el silencio y L.A. enamorado para siempre

La gata parda corrió y se escondió en unos matorrales... maullaba.

Autor: Luis Arturo
 
Gracias L.A. por permitirme publicar este bello texto.